Escuchando las noticias sobre la guerra de Irán me he fijado en un concepto que reiteradamente se usa para denominar estrategias y tacticas: 'think tank'.
Significa tanque de pensamiento o laboratorio de ideas.
Se trata de un instituto o grupo de expertos que investiga y analiza políticas públicas, economía, tecnología y temas sociales para proponer soluciones.
Su objetivo es influir en las decisiones políticas y empresariales, actuando como puente entre la academia y el gobierno.
Se me ocurre transportar el concepto de think tank al determinante mundo de la comunicación estratégica que para ser efectiva también necesita contar con:
🔹 Investigación profunda antes de lanzar un mensaje.
🔹 Expertos internos o externos que analicen tendencias, riesgos y oportunidades.
🔹 Independencia de criterio para recomendar lo que la organización necesita escuchar, no solo lo que quiere oír.
🔹 Informes y recomendaciones que guíen la toma de decisiones, desde un plan de reputación hasta una estrategia de contenidos.
Según la opinión de expertos, los equipos de comunicación que mejor funcionan son aquellos que actúan como un gabinete estratégico:
¿Nuestro equipo ya funciona como un think tank de la comunicación o todavía es solo un centro de producción de contenidos?
