¿Cuántas veces fingimos ver algo que no existe solo por miedo al "qué dirán"?
Hoy quiero recordarles un cuento clásico de Hans Christian Andersen titulado "El traje nuevo del emperador".
Es una historia corta, pero su mensaje es un golpe de realidad para todos.
Pero había una trampa: la tela era invisible para los tontos o para quienes no fueran aptos para su cargo.
Los estafadores hacían como que tejían, pero en realidad el telar estaba vacío.
El Emperador, temiendo parecer un tonto, envió a sus ministros a ver el progreso de la confección del traje.
Ellos, por miedo a perder su puesto o quedar como ignorantes, regresaron diciendo: "¡Es una maravilla, Majestad!".
Finalmente, el propio Rey se "vistió" con el traje inexistente y salió a desfilar ante su pueblo.
Todos en la multitud gritaban: "¡Qué traje tan magnífico rey!", hasta que un niño, con la honestidad que solo la infancia tiene, gritó: "¡Pero si el rey está desnudo!".
Este cuento nos habla de algo que pasa todos los días en el trabajo, en la familia o en la sociedad: el miedo a quedar mal.
- A veces preferimos seguir una mentira colectiva antes que ser el único que diga "esto no tiene sentido".
- El emperador perdió su dignidad porque le importaba más parecer inteligente que ser honesto consigo mismo.
No dejes que el miedo a parecer "poco preparado" te impida señalar un error.
A veces la persona más inteligente en la sala es la que se atreve a decir que el rey no lleva ropa.
¿Alguna vez te has sentido como el niño de la historia, viendo y diciendo algo que nadie más se atrevía a decir?
Las respuestas dependerán de nuestras propias experiencias.

Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por opinión es vital y constructiva