Son ocho. De ellas 4 son monosílabas y por tanto de fácil exclamación.
Sin embargo, pese a lo usuales que son pueden desatar efectos diferentes a
los deseados.
YO
En español esta palabra deriva de la palabra latina "egō".
La Real Academia Española define el 'yo ' como la realidad personal del que
habla o escribe y como sujeto humano o persona.
Los "mensajes yo", muy de moda como estrategia de
comunicación, permiten expresar pensamientos y sentimientos respetuosamente.
Sin embargo, quienes los usan constantemente pueden provocar actitudes de
rechazo, ser calificados de 'yoistas' y obstaculizadores de la comunicación.
TU-TÚ
Estas dos palabras se pronuncian igual. Son homófonas.
Una se escribe con tilde (tú) y otra sin tilde (tu).
Tú. Con tilde, es un pronombre personal e indica la persona con la que
estamos hablando (tú y yo, tú decides, tú y el son los escogidos).
Tu. Sin tilde, es un pronombre
posesivo y se usa para referirse a qué algo es propio de la persona con la que
hablamos: (tu hija, tu experiencia, tu verdad).
Tanto tu, como tú, involucran a una segunda persona que puede o no, estar
de acuerdo con nuestro planteamiento.
Hay que ser mesurado a la hora de utilizar ambos pronombres porque en la
mayoría de los casos incluyen el dedo señalizador que a unos encanta y otros odian.
Decir tú o tu para favorecer, halagar, felicitar, complacer y sumar es
sencillo. Pero el efecto puede ser desafortunado si se usa para culpar, atacar,
desmentir o descalificar a alguien.
Decir tú o tu, para denostar, atacar, criticar, dañar, subestimar y restar,
crea efectos de trascendencia importante, rompe relaciones, crea dolor, afecta
y ensombrece toda posibilidad comunicativa.
NO
La palabra "no" es un adverbio de negación y proviene del latín
non (ni una cosa).
'No' es un término que camina de un extremo a otro.
Hay personas que a casi todo dicen que no.
Se les tilda de negacionistas, negativos, prepotentes, contradictorios,
faltos de relaciones humanas y piedras de tropiezo.
Existen otras que son todo lo contrario: no saben decir 'no'. Quienes dicen
que no, son fuente de conflictos y dignos de críticas.
Aparentemente son seres hechos para irritar a los demás y contradecir.
Mientras quienes no saben decir 'no'
sufren mucho y suelen con su actitud hacer sufrir a otros.
Aprender a decir "no" desarrolla la autoestima, ayuda a tomar
decisiones, permite definir límites, evita los abusos de los demás, construye
una personalidad férrea.
Sí-Si
La palabra "sí" con tilde es un adverbio de afirmación.
Se escribe así cuando es una afirmación: "Sí, voy a ir"
"Si" sin tilde es una conjunción condicional. "Lo dijo para
si mismo".
Si, es también una nota musical.
Si, es sinónimo de positivismo, apertura y flexibilidad. Pero también
equivale a compromiso contraído, corresponsabilidad, entrega, deuda y posible
sobrecarga de responsabilidades.
Hay tanta versatilidad en la palabra si, que se puede ser afirmativo sin
pronunciarla. Ejemplos como:
Bien, está bien, me parece, está genial, de acuerdo, perfecto, fantástico,
claro, de acuerdo, en efecto, por supuesto, son todas formas positivas de
afirmar algo sin decir 'si'.
Sin embargo, decir siempre o muchas veces si, afecta la salud mental de las
personas.
Decir si, cuando realmente queremos decir no, es poner a un lado las
propias necesidades.
Se tiende entonces a confundir buenas disposiciones, encendido ánimo, mejor
actitud, colaboracionismo, empatía y hasta suprema amabilidad, con ceder casi
siempre y eso frustra.
Decir mayormente que 'si' es el equivalente a no saber decir que 'no' y
favorece el desarrollo del síndrome del "people pleasing", un
trastorno caracterizado por la preocupación excesiva hacia las opiniones y
expectativas de los demás.
Los individuos con esta condición sienten lo siguiente:
1. Necesidad permanente de agradar a los demás.
2. Evitar vitar todo tipo de conflicto que pudiera empañar sus relaciones
con familiares, amigos y relacionados.
3. Evitar ser rechazados o desaprobados por quienes entienden son sus
amigos.
Los "people pleasers" pueden tener grandes dificultades para
identificar sus propias necesidades y lo peor, prefieren anteponer las
prioridades de los demás a las suyas propias, sacrifican su medido tiempo,
cordura y bienestar en interés de los demás, que en la mayoría de los casos
actúan abusivamente.
PERO
La palabra pero, es una conjunción adversativa usada para expresar
contraste, oposición o limitación entre dos oraciones.
Por ejemplo: Le gusta la comida, pero no se la comió. Es un perro bonito,
pero ladra mucho. Pero, ¿cuál ropa tomaste?
El “pero” puede tener un impacto emocional significativo en las relaciones
personales, profesionales y sociales, razón para usarlo con sumo cuidado.
Es tan determinante la palabra "pero" que se recomienda utilizar
otras opciones como “y”, “además”, “sin embargo”, “aunque”, que pueden expresar
lo mismo sin generar efectos negativos.
El término "Pero" tiene efectos diversos en el ánimo de las
personas que lo usan o lo escuchan.
Según estudios, el uso del “pero” puede influir en la percepción, la
comunicación y la motivación de los individuos. Por ejemplo,
“pero” después de una idea positiva, puede generar una sensación de
desvalorización, de crítica o de rechazo. "Eres muy joven, pero..."
Esto puede afectar la autoestima, la confianza y el ánimo de la persona que
recibe el mensaje.
Contrario a esto, cuando se usa “pero” después de una idea negativa, se
puede generar una sensación de alivio, de esperanza o de aprecio. "Se
rompió la mesa, pero..."
Este uso puede favorecer la resiliencia, la creatividad y el optimismo de
la persona que recibe el mensaje.
SIEMPRE
Es un adverbio con varios significados, pero generalmente se refiere a
"en todo o en cualquier tiempo “en cualquier ocasión” habla de algo que no
cambia, que no tiene principio ni fin, o que se repite con frecuencia.
Estos son ejemplos positivos del adverbio "siempre":
Siempre te querré, pase lo que pase.
Siempre hay algo nuevo que aprender.
Siempre llega tarde a las reuniones.
Estos son ejemplos negativos del adverbio "siempre", que muchas
veces refuerzan creencias limitantes o patrones de pensamiento pesimistas.
“Siempre fallo en todo lo que hago” (visión de impedir el cambio o mejora).
“Siempre me ignoran” (asumimos que todos nos ignoran y no es así). “Siempre
soy así” (negamos la posibilidad de cambiar o aprender de nuestras
experiencias).
NUNCA
Es un adverbio que significa “en ningún tiempo” o “ninguna vez”.
Ejemplos:
"Nunca me he acostado aquí".
"No salgo de noche, nunca encuentro la dirección".
¿Has visto nunca una película tan mala?
El efecto emocional de la palabra “nunca” varía según el contexto y el tono
usado.
Nunca es una palabra que expresa negación, limitación o imposibilidad.
Por lo tanto, puede tener un impacto negativo en el bienestar de quien la
dice o la escucha, ya que puede generar pesimismo, frustración o desesperanza.
Hay casos en los que “nunca” tiene un efecto positivo si se usa para
rechazar algo que nos hace daño, para afirmar nuestra identidad o para
motivarnos a superar un obstáculo.
Por ejemplo:
"Nunca aceptaré que me traten así".
"Nunca dejaré de ser quien soy".
"Nunca me rendiré ante las dificultades".
En estos casos, la palabra “nunca” puede expresar determinación, autoestima o resiliencia.
Quizás.
Tanto quizá como quizás son palabras válidas e intercambiables en todos los
contextos según la Real Academia Española.
Quizás es un adverbio de duda que sugiere que algo puede ser verdadero o
con posibilidades de que acontezca o todo lo contrario.
El termino alude también a inquietud. En comunicación la palabra quizás
está asociada a las personas inseguras e indecisas y se da por descontado que
quien no tiene seguridad del alcance de sus palabras no impactara a otros con
las mismas.
Emplear con frecuencia el termino quizás, siembra dudas e incredulidad sobre las personas que emiten sus ideas.

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