Pero lo importante no cambia, tu fuerza y tu convicciĂłn no tienen edad.
Tu espĂritu es el plumero de cualquier tela de araña, detrás de cada lĂnea de llegada, hay una de partida; detrás de cada logro, hay otro desafĂo.
Mientras estĂ©s vivo, siĂ©ntete vivo; si extrañas lo bueno que hacĂas, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas, sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota; cuando no puedas trotar, camina; cuando no puedas caminar, usa el bastón. Pero nunca te detengas.