
Las habilidades duras y blandas juegan un rol fundamental dentro de la comunicación oral.
Las habilidades duras corresponden a los conocimientos técnicos y al dominio del contenido o tema.
Las habilidades blandas abarcan la gestión emocional, la empatía y la claridad al transmitir el mensaje.
Habilidades duras en la comunicación oral
Son las capacidades técnicas y el dominio formal de la información que compartes.
Las principales habilidades duras son:
Dominio del tema: Esto implica conocer los datos que nutren la exposición, las fuentes del tema y los conceptos clave.
Estructura del discurso: Incluye saber organizar la introducción, el desarrollo y el cierre de la exposición de forma lógica y coherente.
Uso del vocabulario: Emplear la terminología correcta según el contexto temático es fundamental en toda presentación oral exitosa y edificante.
Dicción y gramática: Pronunciar de manera clara y aplicar las normas del idioma, es estructural en toda oratoria eficaz.
Habilidades blandas en la comunicación oral
Son las competencias sociales y de conducta que facilitan el trato con los demás y la persuasión.
Las principales habilidades blandas son:
Empatía: Es la capacidad de entender las necesidades y el estado de ánimo de quien escucha.
Escucha activa: Consiste en prestar atención real y procesar lo que dice la otra persona antes de responder.
Control emocional: Se manifiesta en el manejo eficiente de los nervios, el estrés o los desacuerdos con calma y madurez.
Lenguaje no verbal: Se expresa en el uso de forma correcta del lenguaje del cuerpo, incluyendo los gestos, la postura y el contacto visual.


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