En ese proceso me encontré con esta frase: "Se asfixió con las palabras que nunca dijo."
Es una imagen poderosa, pero me hizo preguntarme si siempre es cierto.
El mayor problema en nuestras relaciones ¿nace de lo que callamos o de la forma en que decimos las cosas?
La elocuencia del silencio no es un mito, ya que callar, paradójicamente es también una forma determinante de decir.
Sospecho que la comunicación directa no consiste simplemente en "decir lo que uno piensa", sino en expresar con claridad lo importante, en el momento adecuado y con respeto.
También recuerdo una frase que siempre manejó mi antigua profesora de secundaria: 'quien dice todo lo que quiere, escucha lo que no quiere.'
Quisiera conocer tu opinión para tener un marco de referencia en mi investigación como educomunicadora: ¿qué ha causado más conflictos en tu experiencia: el silencio o las palabras mal dichas?



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Gracias por opinión es vital y constructiva